lunes 23 de enero de 2012

¡SI HUBIÉRAMOS TENIDO UN DEMETRIO...!

Por el excelente Blog de Luis Fernando Bustamante COR AD COR LOQUITUR
http://infocatolica.com/blog/coradcor.php
me entero de la carta de Monseñor Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba de España, sobre una cuestión que nunca (NUNCA!!!) recuerdo haber leído en una carta pastoral de nuestro ya emérito SEDICLA en sus 26 años como titular.
El lenguaje es claro, la extensión breve, el contenido propiamente católico.
No me importa que como ha sucedido en España, los bobos de siempre comenten que la Sagrada Escritura no es un "código de moral" sino "un Libro que da Vida" y que usted Javier es un reprimido, que tiene no-se-qué-trauma en la etapa de lactancia y que Jesús era misericordioso con los fornicadores y no me acuerdo cuantas otras tonterías más y todas las frases por el estilo que se usan para hacer difuso lo concreto y que cada uno termine haciendo libre examen en temas que ni el mismo Lutero se hubiera cuestionado:
Ahí va el texto de Monseñor Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba:

"HUID DE LA FORNICACIÓN"
"Impacta escuchar tan directamente esta palabra en la liturgia de este domingo. Parece dirigida especialmente a nuestro tiempo, donde la incitación a la fornicación es continua en los medios de comunicación, en el cine, en la TV, incluso hasta en algunas escuelas de secundaria, dentro de los programas escolares.


San Pablo se dirige a los corintios, una ciudad portuaria donde había de todo, también de lo malo. En el imperio romano, la honestidad y la castidad fue decayendo y las costumbres entre los jóvenes y adolescentes eran en ciertos ambientes, sobre todo deportivos, una depravación. San Pablo se dirige directamente a los jóvenes y les exhorta: “Huid de la fornicación”, y les da una razón de peso: “¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo…que habita en vosotros? No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros” (1Co 6,20). Precisamente, una de las ideas que hoy más se gritan con ansia de libertad es la contraria: “Yo soy mía/mío, y con mi cuerpo hago lo que quiero”.

Retiro en la casa de ejercicios de la Diócesis de San Isidro año 2011


El Evangelio de Jesucristo tiene repercusiones en todos los ámbitos de la persona, también en el campo de la sexualidad. La sexualidad humana vista con ojos limpios es el lenguaje y la expresión del amor verdadero, de un amor que no busca sólo su interés y su satisfacción, sino que es donación, entrega. Un amor que busca la felicidad del otro y que está dispuesto al sacrificio y a la renuncia. Un amor que tiene su ámbito y su cauce en el matrimonio estable y bendecido por Dios.


La castidad es la virtud que educa la sexualidad, haciéndola humana y sacándola de su más brutal animalidad.
Cuando la sexualidad está bien encauzada, la persona vive en armonía consigo misma y en armonía con los demás, evitando toda provocación o violencia.
La castidad viene protegida por el pudor. Cuando la sexualidad está desorganizada es como una bomba de mano, que puede explotar en cualquier momento y herir al que la lleva consigo.
Y esto sea dicho para todos los estados de vida: para la persona soltera, en la que no hay lugar para el ejercicio de la sexualidad, para la persona casada, que ha de saber administrar sus impulsos en aras del amor auténtico, para la persona consagrada, que vive su sexualidad sublimada en un amor más puro y oblativo.

“Huid de la fornicación”, nos dice san Pablo.
Me ha llamado la atención un libro publicado estos días, en el que una candidata a miss Venezuela explica su experiencia reciente con un título que lo dice todo: “Virgen a los treinta”.
Precisamente no alcanzó el título al que se presentaba por no aceptar la propuesta de la fornicación, que al parecer era una condición (no escrita) del concurso.
En ella se ha cumplido esta palabra de san Pablo. Y el libro se ha convertido en bestseller (el más vendido) entre los jóvenes y las jóvenes de su entorno, de nuestro tiempo.

Retiro en la Casa de Ejercicios de la Diócesis de San Isidro año 2011

Comunión durante Retiro en la Casa de Ejercicios de la Diócesis de San Isidro año 2011
(¿"al servico del fuego"?
 Es posible llegar virgen al matrimonio, aunque el ambiente no sea favorable.
Es posible vivir una consagración total, de alma y cuerpo, al Señor como una ofrenda al Señor que beneficia a los demás.
Es posible ser fiel al propio marido, a la propia mujer. Más aún, a eso invita la Palabra de Dios en este domingo, huyendo de la fornicación.
Y la Palabra de Dios tiene fuerza para que se cumpla en nuestras vidas.
“Vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo…glorificad a Dios con vuestro cuerpo!” Damos gloria a Dios no sólo con nuestros buenos pensamientos y deseos, con nuestra voluntad que busca someterse a la voluntad divina, purificando continuamente la intención.
Damos gloria a Dios también con nuestro cuerpo. Dios nos ha amado también corporalmente, al hacerse carne el Hijo de Dios.
El cristianismo es la religión de la redención de nuestra carne.
Nuestro amor a Dios, a Jesucristo, pasa por nuestro cuerpo. La gracia de Dios es capaz de organizar nuestra sexualidad humana y hacerla progresivamente capaz de expresar el amor más auténtico, el único que hace feliz a toda persona humana.


Recibid mi afecto y mi bendición:
+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Independientemente de el desastre que significo para la diocesis la tarea pastoral de quien usted ya sabe y que la participacion activa de esos jovenes en la liturgia era o es una vergüenza honestamente no veo nada de malo en las fotos 2 y 3 de este post. Solo veo jovenes divirtiendose y (eso espero) haciendo chistes.

Por supuesto la foto 4 es inaceptable.

Saludo en Cristo Jesus y Santa Maria Reina

oveja sin pastor dijo...

Pero Javier si acá estamos muy bien.
sino mirá http://sanisidro.clarin.com/ciudad/Casaretto-vecinos-comprometidos-sociedad_0_626337421.html

Hasta se fue a vivir a lo de tus amigas.

Javier del Río dijo...

Anónimo:
Si en lugar de un retiro para agentes de pastoral organizado por la diócesis, se tratara de la csa de gran hermano un sábado a la noche no tendría nada de raro...
Pero usted sabe igual que yo que los cuuepos son como el cristal: si se los manipula torpemente es seguro que se los daña.
Estimada Oveja descarriada: Tiene razón. Ahi va la entrada.
Lástima que de este modo no podré ir más a Santa Escolástica, que era uno de los pocos lugares serios de la diócesis donde se podía ir todavía.
Habrá que esperar a que estire la pata o que a causa de su mala conducta las monjas se arrepientan de haberlo invitado...

Anónimo dijo...

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

¿¿Por qué J U S T O a Santa Escolástica?? Creí que sólo había sido una mala casualidad la última vez que fui, que era un castigo de Dios por mi falta de humildad... Pero el castigo es MUCHO PEOR de lo que creía.

Ya se cargó al Seminario, ¿ahora también se quiere cargar al Monasterio?

PD: hagamos una colecta para comprarle báculo y mitra, que, o nunca los tuvo, o los perdió un par de días después de su consagración...